
Martiniano Arce es un artista plástico y fileteador
autodidacta, con una vasta obra en su haber que se mezcla
constantemente con el Tango. Es uno de los representantes más
genuinos de un arte pictórico argentino y prácticamente uno de
los pocos cultores del romántico fileteo que queda en el país.
De hecho, es requerido como Jurado por Instituciones
Culturales y Educativas, como lo hizo recientemente en nuestra
ciudad, en un concurso de pinturas del Instituto Cultural
Francés.
Su historia comenzó a los trece años, cuando a
tan corta edad fileteaba los típicos carritos porteños, un
“arte sobre ruedas” pleno de coloridos ornamentos y simetrías,
acompañados de simpáticas frases, refranes y sentencias, con
humor y picardía, sentimentales ofilosóficas.
Con su
particular estilo llevó el filete al cuadro de caballete y así
combinó ornatos y filetes con la clásica pintura, con retratos
de personajes del tango, naturalezas muertas y temas del
acervo gauchesco, flores, pájaros y dragones surrealistas,
siendo su primera exposición individual en la Galería “Numen y
Forma”, 1971. También, retrató a los personajes más famosos
del acervo popular argentino como Carlos Gardel, Troilo,
Rivero, entre otros grandes artistas de la historia del tango.
Desde el año 1971 realiza numerosas exposiciones en
galerías de arte y museos del país y el exterior.
Durante
el día se levanta y comienza a pintar. En su casa del barrio
de San Telmo, donde reside desde hace 20 años, fileteó
absolutamente todo. En el patio interior de su hogar, y en el
resto de los ambientes, se pueden ver toda clase de objetos y
artefactos (teléfono, mate, computadora, etc.) que tiene el
toque de Arce.
No conforme con dibujar sobre sus
pertenencias, también fileteó su propio ataúd y el de su
esposa, para que también la muerte sea según dijo a Hoy - “una
obra de arte”, con su epitafio en lunfardo: “Feliz
descansaba el punto, estaba desabrigado, le pintaron la
pintaron la sonrisa en su ‘jonca’ fileteado”.
Arce no solo
tiene la virtud de estar contento y feliz con lo que hace,
sino que también se dio, en su larga trayectoria algunos
lujos. Uno de ellos fue pintar cuadros junto al maestro
Antonio Berni para Bonino Gallery de Nueva York, por nombrar
algún ejemplo.
“Haber estado al lado de Antonio no es poca
cosa. A Berni le gustaba mucho el fileteado y también me
acuerdo de una anécdota muy especial: un día yo no firmé una
pintura, de las que hacíamos juntos, y él me llamo y me dijo
que me había falsificado la firma. Este es un gesto de un
verdadero maestro”, recordó.
Además fue premiado como uno
de “Los Grandes Maestros Argentinos” por la Caja Nacional de
Ahorro y Seguro y en 1997 recibió la máxima distinción de
“Ciudadano Ilustre” de la Ciudad de Buenos Aires por el
Honorable Concejo Deliberante porteño.
El artista tiene un
afecto muy especial por nuestra ciudad, ya que que durante una
muestra que hizo hace dos años en el Centro Cultural Dardo
Rocha el Municipio lo declaró “Huésped de Honor”. Arce dijo
que a pesar de la situación por la que atraviesa el país ve
que “en La Plata hay una gran actividad y calidad artística” y
agregó que “acá la gente es muy culta”.
Las distinciones
fueron muchas. “Es un gran orgullo haber podido traspasar la
frontera y mostrar mis trabajo que representan a la Argentina.
A esas muestras llevo lo mejor, lo que nos representa”,
comentó a Hoy.
Entre sus principales exposiciones figuran:
Galería. Zurbarán de Buenos. Aires; Galería. Meridiana, Zona
Rosa México; L’Art. Gallery, Dallas Texas y Biblioteca Central
de Dallas; el Museo “Museon” de La Haya, Holanda auspiciado
por la Embajada Argentina, en donde también fileteó un minibús
y la Biblioteca Nacional de Buenos Aires y Fondo Nacional de
las Arte.
Además de haber pintado con Berni, trabajó con
el artista Aldo Severi e hicieron una Estampilla para el
aniversario de Gardel.
Sus cuadros, y su creatividad se
aplican en tapas de discos, libros y revistas, muebles y
objetos,
avisos publicitarios, carteles, diseños de
nombres propios y de marcas, diplomas y pergaminos artísticos,
pinturas murales y retratos al óleo, como el tradicional
“Buenos Aires TANGO” fileteado sobre plaqueta.
Pintó
para Coca Cola y los Fabulosos Cadillacs
Mucha gente
reconoce a Martiniano Arce por un trabajo bastante reciente y
que tuvo un galardón de lujo. Vicentico y todo los músicos de
los Fabulosos Cadillacs fueron a ver a este artista a su casa
para pedirle que fileteara la tapa del compacto “Fabulosos
Calavera”. El CD en el que Arce puso su estilo, fue ganador
del Premio Grammy 1998. Otro trabajo recordado es el que hizo
para los Juegos Olímpicos de Atlanta ‘96. Para ese evento, la
empresa Coca-Cola, le pidió que fileteara una botella
tridimensional de dos metros de altura.
“La botella era de
fibra de vidrio, hueca, y cuando me dijeron lo que querían
hacer acepte. Pero ellos querían un representante de Argentina
para poner en los Juegos Olímpicos, por lo que hablaron de
Diego
Maradona y de Eva Perón. Ahí salté yo y les dije que
el indicado era Carlos Gardel”, contó.
Actualmente, la
obra de Arce, recorre el mundo con la frase que lleva con
ella: “con sabor a tango”.
El próximo 14 de noviembre,
Martiniano Arce festejará un nuevo cumpleaños inaugurando una
muestra en el Hotel Intercontinental de Buenos Aires. La
exposición se llama “El Tango y Gardel” y en la la noche de la
apertura habrá una sorpresa. El artista porteño llegará al
lujoso hotel en un coche completamente fileteado por él, que
pintó para la Intendencia de Gualeguaychú, con motivo de la
promoción del “Carnaval del País” 2001.